
En la era digital, es común que nuestros alumnos utilicen versiones online del Corán durante las clases. Aunque leer desde la pantalla puede parecer más cómodo, recomendamos al alumno el uso del libro en clase, ya que leerlo desde la pantalla trae varias desventajas importantes.
Al depender de la pantalla, a menudo tenemos que salir de la ventana de la clase virtual para abrir el Corán online, lo que interrumpe la concentración y rompe el flujo natural de la clase. Cada pequeño desplazamiento o cambio de pestaña supone una distracción que puede impedir retener correctamente los versículos. Además, la lectura desde la pantalla suele causar cansancio visual, dificultando mantener la atención durante largos períodos, y hace más difícil recordar la ubicación exacta de los versículos o seguir la secuencia correcta de la lectura. Estos factores pueden ralentizar el progreso y generar frustración, sobre todo en los estudiantes que están construyendo su base en árabe y memorizando el Corán.
Más allá de las dificultades prácticas, la lectura digital elimina una dimensión muy importante del aprendizaje: La conexión táctil con el texto. Sostener un libro, pasar cada página y marcar el progreso son acciones que ayudan a fijar la información en la memoria y a mantener la concentración. Esta experiencia sensorial también fortalece la relación espiritual con el Corán, permitiendo que cada momento de estudio sea más consciente y significativo. El tacto del papel, el aroma del libro y la sensación de pasar cada hoja contribuyen a que el aprendizaje sea más profundo, ayudando al estudiante a interiorizar los versículos y a disfrutar del proceso de lectura.
En nuestra academia enfatizamos que leer desde tu propio ejemplar no solo mejora la concentración y la memoria, sino que también ayuda a crear hábitos de estudio más sólidos y duraderos. Fomentar la lectura física permite que los alumnos experimenten la belleza y solemnidad del Corán de manera más completa. Esta práctica enseña paciencia, atención y respeto por el texto, valores que se reflejan tanto en el aprendizaje académico como en la experiencia espiritual personal.
Por todas estas razones, instamos a todos nuestros alumnos a elegir su propio libro y a cultivar la experiencia de la lectura física, más allá de la comodidad de la pantalla. Leer desde tu ejemplar fortalece tanto la mente como el corazón, y convierte cada clase en una oportunidad de aprendizaje pleno y significativo.
Te invitamos a registrarte en nuestra academia AQUÍ y experimentar la diferencia de aprender con tu propio Corán, descubriendo todos los beneficios de una lectura consciente y dedicada.





